martes, 2 de agosto de 2011

Bitácoras de un jugador autitista: cómo empecé a jugar a la computadora

¿Convertiré este título larguísimo en una saga tan longeva como The Archers? Como canta Cacho de la Cruz, la vida nos lo dirá.

- o -

Los primeros videojuegos que tuve en casa fueron el Grand Prix 2 y el el Need for Speed II, de 1996 y 1997. Mucho antes que ellos jugué a las maquinitas, siempre de autos. No recuerdo con mucha precisión esa época. Tengo muy presentes el Rad Mobile de 1991 que había en La Floresta (el Sonic colgante es inolvidable) y el Virtua Racing de 1992 que estaba en Arcobaleno en Punta de Este, y apenas tengo rastros de cuándo pasaron por mis manos y pies el Daytona USA de 1993 y la saga Out Run.

No sé en qué época fue, pero los dos primeros juegos de computadora personal que recuerdo son un Tetris tridimensional y un juego de los Juegos Olímpicos, que tenían unos primos míos en su lejana casa de Carrasco. Del de los Juegos Olímpicos, me acuerdo perfectamente que tenía un modo de salto ornamental. Apretando las flechas, podías hacer figuras más o menos complejas.

Si lo recuerdo tan bien no es por los gráficos, que eran bidimensionales (el de Tetris era tridimensional). Es porque me resultaba divertido caminar lentamente y caer al agua sin hacer movimiento alguno, para que el jurado me diera 0.0 puntos. No recuerdo si alguno me otorgaba una décima. Busqué imágenes pero ninguna se asemeja a lo que guarda mi memoria.

Así empecé a jugar a la computadora: jugando a perder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada