domingo, 16 de agosto de 2009

Una civilización nada menor

El Día del Niño cae en estas tierras australes a principios de agosto, o sea, casi en las antípodas de Navidad y Reyes, para evitar amontonar los regalos en una única época del año. Tal vez tendría más sentido para nosotros que se festejase justo antes de las vacaciones de julio, así se aprovecharía mejor el medio aguinaldo y nos dejaría a los pequeñines disfrutar de los regalos dos semanas enteras.

Aunque estoy lejos de la edad legal de la niñez, hablo en primera persona (*1). Es que no pude evitar hacerme este autitorregalo: un Honda Civic Type-R a escala 1/61. Como ya sugería alguna que otra vez, me inspiré en él para crear el Barubaru del Autito 666. Por reducción de costos, sólo lo fabricaron con pintura amarilla, que no combina para nada con los vidrios polarizados. Pero ese huevo con ruedas y un deflector (*2) en medio de la luneta es una belleza que no dejaría pasar por unos mangos.

De yapa, les dejo unos videos de El Niño, el automóvil especial de los primeros años de la saga Need fos Speed, que a su vez fueron los primeros años en mi vida de ludópata. ¡Feliz día!






(*1: Ta bien, escribo.)
(*2: Sí, no digo spoiler porque arruinaría el encanto de escribir en español.)

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